Capricornio y el sexo: sexualidad y patrones íntimos

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Capricornio es el signo que la astrología pop ha situado sistemáticamente entre los menos sexuales del zodiaco, junto a Virgo, en una lista de honor de la represión que dice mucho sobre quien la compiló. La realidad de un Capricornio maduro en la intimidad es bastante más interesante que la caricatura: reservado sí, tardío en abrirse sí, necesitado de contexto y confianza antes de entregarse sí. Pero una vez que Capricornio ha decidido que alguien merece su intimidad, lo que ofrece no tiene nada de tibio.

Saturno rige a Capricornio, y Saturno en la tradición clásica es el planeta de la estructura, la paciencia, el tiempo y la profundidad. En la intimidad, esto se traduce en un signo que no da nada sin haberlo evaluado antes, que no se precipita, que puede parecer distante durante mucho tiempo a quien no le conoce bien, y que tiene una capacidad para la entrega sostenida y de alta calidad que pocos signos igualan cuando finalmente se produce. La exaltación de Marte en Capricornio —mencionada ya en la tradición helenística— añade a esa estructura saturnal una capacidad de acción física orientada y eficaz que se expresa también en la intimidad de formas muy concretas.

La concepción de la sexualidad de un Capricornio

Para Capricornio, la sexualidad es un territorio serio. No solemne en el sentido de carente de humor, sino serio en el sentido de que Capricornio lo toma en consideración como una dimensión importante de la vida que merece atención y criterio. No se lanza sin pensar. No entrega su intimidad por impulso ni por lisonja. Tiene un proceso de evaluación interno que puede resultar exasperantemente lento para los signos de fuego, pero que garantiza que cuando Capricornio decide abrirse, lo hace desde un lugar de elección genuina y no de reacción inmediata.

La dimensión de estatus y de respeto también entra en la concepción sexual de Capricornio de formas que conviene entender con matices. Capricornio puede sentirse atraído por personas que tienen posición, logros, respeto social, no necesariamente por esnobismo sino porque esas características son para él señales de que la persona tiene la seriedad y la madurez que él valora. Relacionarse con alguien a quien considera su igual o su superior en términos de carácter y capacidad activa en Capricornio un interés que la mera atracción física no siempre consigue por sí sola.

Capricornio también tiene una relación con el tiempo en la sexualidad que es muy característica del signo. No le gusta el sexo apresado, el encuentro sin contexto, la intimidad que ocurre sin que haya una historia detrás o un futuro delante. Capricornio conecta su sexualidad con su vida a largo plazo de una forma que para los signos más impulsivos puede parecer excesivamente calculadora, pero que para Capricornio es simplemente coherente con su naturaleza. La intimidad para él es parte de un edificio que se construye con paciencia, no una habitación de paso.

Cómo es la intimidad con un Capricornio

La intimidad con un Capricornio que se ha abierto de verdad tiene una calidad de concentración y determinación que sorprende a quienes esperaban algo frío y distante. Capricornio aplica a la intimidad la misma eficiencia que aplica al trabajo: sabe lo que quiere, sabe cómo conseguirlo, y lo hace con una presencia física y una atención que pueden ser muy intensas. No improvisa mucho, pero lo que hace lo hace bien, con una consistencia y una calidad que los signos más erráticos rara vez pueden mantener.

El ritmo de Capricornio en la intimidad tiende a la deliberación y a la solidez. Capricornio no se precipita pero tampoco se detiene innecesariamente; tiene un sentido del ritmo que es propio y que no negocia fácilmente con quien quiere ir mucho más rápido o mucho más despacio. La pareja que puede ajustarse a ese ritmo sin necesitar que Capricornio lo explique o lo justifique suele tener con él una intimidad de muy alta calidad.

El contexto físico importa para Capricornio en la intimidad más de lo que podría esperarse. Capricornio tiene un sentido de la calidad que se extiende a los espacios y a los contextos: no le interesa la intimidad en condiciones de incomodidad o de descuido. No necesita lujo extravagante, pero sí un mínimo de dignidad en el entorno. Un espacio ordenado, limpio, que transmite que la situación ha sido considerada con seriedad, le da a Capricornio el contexto mental que necesita para relajar su estructura protectora habitual.

Lo que excita y enciende a un Capricornio

La competencia y los logros de la pareja son activadores eróticos genuinos para Capricornio. Alguien que ha construido algo con esfuerzo real, que tiene una posición ganada con mérito, que muestra criterio y seriedad en lo que hace, resulta a Capricornio más atractivo que alguien con mucho encanto superficial pero sin sustancia detrás. El respeto intelectual y el reconocimiento de los logros del otro son, para Capricornio, parte del cortejo aunque raramente se presenten como tales.

La confianza demostrada a través del tiempo también es un activador muy poderoso. Capricornio se enciende lentamente pero de forma acumulativa: cada pequeña muestra de que la otra persona es fiable, discreta y seria añade a una cuenta interna que eventualmente alcanza el umbral de la apertura real. Una vez cruzado ese umbral, el deseo de Capricornio puede ser mucho más intenso de lo que su exterior reservado sugería, y muchas de sus parejas lo descubren con una sorpresa genuina.

El tacto firme y seguro también activa a Capricornio de una forma directa. No el tacto explorador y dubitativo, sino el que sabe lo que está haciendo, que transmite confianza en sí mismo, que se mueve con decisión. Capricornio responde bien a quien toma la iniciativa con seguridad, sin titubeos. La inseguridad física de la pareja puede activar en Capricornio un instinto protector, lo que no es exactamente lo mismo que el deseo.

Patrones sexuales típicos del Capricornio

El patrón más reconocible de Capricornio es la mejora progresiva con el tiempo. Capricornio de veinte años no es el mismo amante que Capricornio de cuarenta, y eso es una característica propia del signo: aprende, crece, incorpora experiencia con una seriedad que produce resultados muy notables a medida que pasan los años. Es uno de los signos que envejece mejor en la intimidad, lo que los astrólogos medievales atribuían precisamente a la naturaleza saturnal: lento en empezar, pero sin fecha de caducidad clara.

La discreción es otro patrón muy propio de Capricornio en la sexualidad. Capricornio no habla de su vida íntima con nadie que no tenga necesidad de saberlo. No comparte los detalles con amigos, no hace declaraciones públicas, no exhibe su vida amorosa como prueba de nada. Esta discreción puede malinterpretarse como frialdad o como falta de entusiasmo, pero en realidad es una forma de respeto hacia lo que se comparte: para Capricornio, lo que ocurre en la intimidad tiene valor precisamente porque es privado.

La vinculación entre estatus personal y deseo también es un patrón que aparece con frecuencia. Cuando Capricornio está atravesando un período de logro y reconocimiento en su vida profesional, cuando se siente efectivo y capaz, su energía sexual suele estar también en niveles altos. Cuando está en un período de duda, de fracaso o de sensación de que no está a la altura de sus propios estándares, la sexualidad puede retroceder como consecuencia de ese estado general. Para Capricornio, la autoestima y el deseo son líneas que corren en paralelo.

Compatibilidad sexual general del Capricornio

Capricornio y Tauro es quizás la combinación más sólida del zodiaco en lo que respecta a la intimidad duradera. Ambos signos de tierra tienen una visión del placer físico que valora la calidad, la consistencia y la profundidad sobre el estímulo constante. Ambos necesitan tiempo para confiar, y una vez que esa confianza existe, producen juntos una estabilidad en la intimidad que puede mantenerse durante décadas. No es apasionante para los estándares del fuego, pero es extraordinariamente satisfactoria para los de la tierra.

Virgo y Capricornio también encajan bien en este plano. La atención al detalle de Virgo y la exigencia de calidad de Capricornio se complementan de formas que producen una intimidad cada vez mejor con el tiempo. Ambos signos de tierra mejoran con la confianza acumulada, lo que hace que su compatibilidad sexual aumente en lugar de decrecer a medida que la relación madura.

Escorpio puede ser una combinación muy potente para Capricornio, aunque requiere trabajo. La profundidad de Escorpio atrae a Capricornio, que también tiene sus propias honduras, y la estructura de Capricornio puede ser el ancla que Escorpio necesita para no perderse en sus propias profundidades. Con Aries y Sagitario, la velocidad y la ligereza de ambos signos de fuego puede chocar con la necesidad de deliberación y profundidad de Capricornio. Cáncer, el signo opuesto, puede ser una combinación interesante: la calidez de Cáncer suaviza la austeridad de Capricornio, y la estructura de Capricornio da a Cáncer la seguridad que necesita. No es fácil, pero cuando funciona, produce algo genuinamente nutritivo para ambos.

Redacción de Campus Astrología

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Publicado: 03 feb 2022

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