Cómo le gustan físicamente las mujeres a un Tauro: tipo y rasgos preferidos

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Pocos signos del zodíaco tienen un gusto físico tan claro, tan estable y tan difícil de disfrazar como Tauro. Si Aries se mueve por impulso y Géminis por curiosidad, Tauro se mueve por placer sensorial puro, y eso configura un tipo de atracción extremadamente concreto. Cuando una mujer le gusta físicamente a un Tauro, no necesita interrogarse a sí mismo durante semanas: lo sabe en cuanto la ve, lo sabe en cuanto la huele, lo sabe en cuanto la roza al pasar. Tauro es el signo del cuerpo, y eso se nota.

Su regente es Venus, planeta clásico de la belleza, el placer y la atracción. Tener a Venus como regente del Sol significa que Tauro no solo aprecia la belleza: la necesita como otros signos necesitan estimulación mental o adrenalina. Pero matiz importante: la Venus tauromáquica no es la Venus libriana. La de Libra es etérea, simétrica, refinada; la de Tauro es terrenal, voluptuosa, tangible. Y como en cualquier carta, el Sol en Tauro nos dice el patrón general, mientras que Venus y Marte natales describen los detalles concretos del gusto.

El tipo físico que atrae a un hombre Tauro

El Tauro clásico se rinde ante la voluptuosidad. Le gustan las mujeres con curvas, con caderas anchas, con pecho generoso, con un volumen corporal que se pueda abrazar de verdad. Las figuras extremadamente delgadas o muy angulosas no suelen activarle: necesita carne, suavidad al tacto, redondeces. No se trata de un gusto por la obesidad sino de una preferencia clara por la silueta de tipo Venus de Botticelli, la mujer cuyo cuerpo parece diseñado para acariciar, abrazar y disfrutar sin prisa.

Le encantan las pieles cuidadas, suaves, hidratadas, con ese acabado mate que se nota cuando alguien se ha tomado el tiempo de tratarse bien. El cabello largo, denso, brillante, con caída natural, es uno de sus puntos débiles permanentes. Las cabelleras descuidadas, los cortes excesivamente vanguardistas o los colores rabiosos le resultan agresivos: Tauro quiere acariciar el pelo, hundir los dedos en él, olerlo. El cuello —zona tauro por excelencia, ya que el signo rige la garganta— es para él una de las partes más eróticas del cuerpo femenino. Una mujer con cuello largo, despejado, suave, le tiene medio ganado.

Cómo influyen Venus y Marte en su gusto femenino

En un hombre Tauro con Venus también en Tauro, el patrón se cumple casi al pie de la letra: necesita curvas, sensualidad clásica, perfumes intensos, ropa cara al tacto, mujeres que parezcan diseñadas para el placer físico sin disculparse por ello. Si su Venus cae en Aries, el cuadro se vuelve más enérgico: aparecen las pelirrojas, las mujeres con presencia más combativa, pero siempre conservando la base sensorial. Si Venus está en Géminis, el Tauro descubre que también puede caer ante mujeres más juveniles, más esbeltas, más comunicativas, aunque normalmente vuelva a su patrón curvilíneo.

Marte añade el componente del deseo. Un Tauro con Marte en Escorpio busca intensidad oculta, mujeres con magnetismo profundo y misterio físico. Un Tauro con Marte en Capricornio tiende a fijarse en mujeres con elegancia clásica, casi austera, donde la sensualidad está contenida pero perceptible. Por eso, antes de afirmar qué le gusta a un Tauro concreto, conviene siempre mirar la combinación completa: el arquetipo solar describe la dirección general, pero los planetas personales fijan las preferencias reales.

Rasgos físicos concretos que enamoran a un Tauro

Tauro tiene un catálogo de detalles muy específico, casi catalogable. Le gustan los labios carnosos, especialmente el labio inferior, los pómulos suaves sin ángulos pronunciados, las mejillas con un punto de redondez. Los rostros excesivamente afilados, demasiado angulosos, le resultan duros. Prefiere caras donde se note la juventud blanda, donde haya tejido, donde la piel no se pegue al hueso. Las cejas pueden ser pobladas o no, le es indiferente, pero los ojos suelen importarle más cuando son grandes, expresivos y de mirada cálida.

El escote es territorio tauro por excelencia. Una mujer con pecho generoso, bien proporcionado al resto de su cuerpo, despierta en Tauro una atracción inmediata que ni siquiera intenta disimular. Las caderas anchas, el trasero firme y rotundo, los muslos llenos: la silueta de reloj de arena clásica es su debilidad histórica. No es casual que muchas musas del cine clásico —de Marilyn Monroe a Sophia Loren— tuvieran posiciones venusinas importantes en Tauro o cuerpo tauro evidente: son el tipo que este signo persigue.

Más allá de la silueta, hay detalles sensoriales decisivos. El olor de la piel es fundamental: si una mujer huele bien naturalmente, sin perfume agresivo, Tauro se queda atrapado. El perfume, cuando aparece, debe ser denso, dulce, con notas florales, almizcladas o vainilladas. Los aromas excesivamente frescos, cítricos o ozónicos le parecen ligeros y poco memorables. Las manos cuidadas, las uñas limpias, los pies bien tratados, la piel sin asperezas: Tauro nota cada uno de esos detalles, aunque no los mencione.

Más allá del físico: la actitud que lo conquista

El físico abre la puerta, pero lo que mantiene a Tauro atrapado es la calma. Una mujer físicamente espectacular pero excesivamente nerviosa, que cambie de planes constantemente, que tenga prisa todo el rato, que no sepa estar en silencio, agota su paciencia con rapidez. Tauro necesita serenidad alrededor: mujeres que sepan disfrutar de una comida larga, de una tarde sin hacer nada, de un paseo sin destino concreto. La hiperactividad y la ansiedad le parecen físicamente desagradables, casi tan importantes como cualquier rasgo facial.

Le conquista la mujer que disfruta de la vida sin culpa. La que come bien y lo demuestra, la que se permite el lujo sin mortificarse, la que tiene gusto por las cosas buenas (no necesariamente caras, pero sí cuidadas). La que tiene buena mesa, buena casa, buen gusto al vestir, buena selección de música. Tauro está convencido de que la calidad se nota en todo, y prefiere una mujer con menos recursos pero gusto refinado, antes que una mujer con muchos recursos pero gusto ostentoso.

Igualmente importante: la fidelidad y la previsibilidad. Tauro detesta los dramas, las escenas, los giros emocionales bruscos. Una mujer que un día le adora y al siguiente le ignora, que monta escenas en restaurantes, que necesita constantemente novedad, lo desgasta. Le conquista la mujer estable, la que es la misma cuando él la conoció que dos años después. La constancia, para Tauro, es uno de los rasgos más eróticos que existen.

Cómo presentarte físicamente para gustarle a un Tauro

Si quieres llamar la atención de un Tauro, prioriza siempre la calidad sobre la cantidad. Una sola pieza buena, bien cortada, en tejido noble (seda, lana, cachemir, algodón pima) vale más que diez prendas de tendencia. Prefiere los tejidos al tacto sobre los aspectos visuales: las telas sintéticas o las prendas excesivamente estructuradas le restan atractivo. Los cortes deben favorecer las curvas, no ocultarlas: vestidos entallados, escotes generosos pero no vulgares, faldas que dibujen la silueta, jerseys ajustados.

Los colores que mejor le funcionan son los tonos terrosos (verde musgo, marrón chocolate, ocre, beige), los rosas naturales, los rojos vino, los azul marinos. Los neones, los estampados muy llamativos o los colores excesivamente fríos le interesan menos. El maquillaje debe ser discreto pero presente: piel luminosa, labios definidos, ojos suaves. Las uñas cuidadas son innegociables, idealmente medianas y bien limadas, en tonos neutros o rojos clásicos.

El perfume es probablemente tu arma más poderosa. Elige fragancias densas, sensuales, con corazón floral o gourmand, y aplícalas con generosidad pero sin exceso. Cuídate las manos, cuídate el pelo, cuídate la piel: Tauro nota cada detalle de tu cuidado personal, incluso aunque no lo verbalice nunca. Y, sobre todo, muévete sin prisa: camina despacio, habla pausado, ríete con suavidad, ocupa el espacio con calma. Para conocer con precisión qué le activa a tu Tauro concreto, lo ideal es calcular su Venus y su Marte natales, porque ahí está el filtro exacto que su Sol solo apunta en términos generales.

Redacción de Campus Astrología

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Publicado: 02 feb 2022

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