No me identifico con mi signo Sagitario

Sagitario: el eterno viajero, el filósofo de tertulia, el optimista irredento que siempre tiene un plan para algo lejano y pocas ganas de ocuparse de lo cercano. El arquetipo sagitariano del horóscopo popular es básicamente un ser en perpetuo movimiento, incapaz de comprometerse en serio con nada demasiado concreto, que habla mucho, viaja más y promete cosas con una convicción que no siempre resiste el contacto con la realidad. Y sin embargo hay personas con el Sol en Sagitario que son profundamente metódicas, que no tienen ningún interés especial en los viajes lejanos, que son más introvertidas que extrovertidas, y que ante la descripción del centauro del horóscopo sienten que ese personaje tiene tan poco que ver con ellas como el centauro mitológico.
La explicación no requiere abandonar la astrología ni desconfiar del signo. Requiere entender que el signo solar es uno de los factores de la carta natal, y que Sagitario como principio, el impulso hacia el conocimiento expandido, la búsqueda de sentido, la orientación hacia lo que trasciende lo inmediato, puede expresarse de formas radicalmente distintas según cómo lo configuren el Ascendente, la Luna, los aspectos del Sol y la distribución planetaria. El centauro que cabalga hacia el horizonte del horóscopo es una imagen evocadora, pero no es un retrato, ni siquiera un esbozo, de la complejidad real de una carta natal.
Las razones por las que no te identificas con Sagitario
La primera razón es la posición de Júpiter, regente del signo. Júpiter rige Sagitario y su estado en la carta condiciona cómo fluye la energía solar sagitariana. Si Júpiter está en Capricornio, donde está en caída según la tradición clásica, la expresión del optimismo y la expansión jupiterianos queda contraída, sometida a la disciplina y la cautela capricornianas. El sagitariano con Júpiter en caída puede ser más escéptico, más contenido y más orientado al trabajo sistemático de lo que el arquetipo del centauro entusiasta sugiere.
La segunda razón es un Ascendente en signo de tierra o de agua que produce una personalidad percibida mucho más contenida, práctica o emocional que la del arquetipo extrovertido e idealista de Sagitario. Un Sol en Sagitario con Ascendente en Capricornio proyecta seriedad, rigor y ambición estructurada. Un Sol en Sagitario con Ascendente en Cáncer proyecta sensibilidad emocional, orientación al hogar y vinculación afectiva profunda. En ambos casos, la imagen que el propio nativo percibe de sí mismo, y que los demás ven en él, tiene poco que ver con el sagitariano del horóscopo.
En tercer lugar, la concentración de planetas en Escorpio, el signo que precede a Sagitario, es frecuente en cartas con el Sol en los primeros grados del signo, porque Mercurio y Venus pueden estar aún en Escorpio. Si además la Luna está en Escorpio, hay un peso escorpiano considerable que produce un sagitariano intenso, profundo y reservado, lo contrario del arquetipo abierto y extrovertido del centauro.
Saturno en aspecto fuerte con el Sol es la cuarta razón. Saturno restringe, focaliza y añade seriedad a todo lo que toca. Un Sol en Sagitario con cuadratura de Saturno produce un nativo que tiene el impulso expansivo del signo pero que lo vive con frenos, con autocrítica, con una tendencia a dudar de sus propias visiones filosóficas. Este sagitariano saturnal puede ser más parecido a un capricorniano reflexivo que al centauro confiado y expansivo del arquetipo.
La importancia del Ascendente: el caballo que domina al centauro
El Ascendente es el punto del zodiaco que ascendía por el horizonte en el momento exacto del nacimiento. En la tradición astrológica clásica, desde los textos helenísticos de Valens y Doroteo de Sidón hasta los medievales como Abu Mashar, el Ascendente es el primer significador de la persona: su apariencia, su constitución, su temperamento inmediato. Es la forma en que el nativo se presenta al mundo y la forma en que el mundo lo percibe antes de conocer ningún otro dato sobre él.
Si tienes el Sol en Sagitario y el Ascendente en Tauro, tu forma habitual de estar en el mundo es taurina: tranquila, paciente, sensorial, orientada a la estabilidad y al disfrute de lo concreto. El centauro sagitariano existe en el fondo, en la forma de pensar, en las aspiraciones filosóficas, en la orientación hacia el sentido, pero el toro del Ascendente es lo que ves cuando te miras y lo que ven los demás cuando te encuentran. No te identificas con Sagitario porque no vives primariamente desde Sagitario: vives desde Tauro.
Un Ascendente en Virgo produce un sagitariano que en la vida cotidiana es analítico, meticuloso y servicial. Un Ascendente en Escorpio produce un sagitariano que proyecta intensidad y reserva. Un Ascendente en Acuario produce un sagitariano que proyecta excentricidad intelectual e independencia. En ninguno de estos casos el nativo se percibe como el arquetipo popular de Sagitario, aunque el Sol en ese signo sea un factor real y operativo de la carta.
La importancia de la Luna: el país interior que nadie visita en el horóscopo
Sagitario como signo solar habla de la orientación vital hacia el conocimiento expandido, la filosofía, el sentido y la trascendencia. Pero la Luna en la carta natal habla de las necesidades emocionales inmediatas, de los hábitos automáticos, de la relación con lo femenino y con la seguridad. Cuando la gente busca reconocerse en su signo, busca con frecuencia a nivel emocional, y ese nivel es lunar, no solar.
Si tu Sol está en Sagitario pero tu Luna está en Capricornio, tus necesidades emocionales son de estructura, de orden y de logro progresivo. No te reconoces en el sagitariano entusiasta e impulsivo porque tu mundo emocional interior es serio, exigente y prudente. Si tu Luna está en Cáncer, tus necesidades son profundamente domésticas y vinculares, también bastante alejadas del nómada filosófico del arquetipo.
La Luna en Sagitario, por el contrario, produce personas con una necesidad emocional de expansión, de aventura intelectual y de optimismo que puede ser más reconocible en el arquetipo sagitariano que el propio Sol en el signo. Alguien con la Luna en Sagitario y el Sol en Tauro puede sentirse más sagitariano en su vida emocional que alguien con el Sol en Sagitario y la Luna en Escorpio.
Configuraciones que modifican el signo solar
Los aspectos de Saturno con el Sol en Sagitario son especialmente relevantes porque Saturno y Júpiter son los planetas que definen la tensión básica de este signo: Júpiter, regente de Sagitario, contra Saturno, que por el ciclo de la conjunción y el ciclo de catorce años puede encontrarse en oposición o cuadratura al Sol. Cuando Saturno pesa sobre el Sol sagitariano, el optimismo natural del signo queda moderado o directamente bloqueado, y el nativo puede vivir una versión del signo que parece más capricorniana que sagitariana.
Mercurio en Escorpio o en Capricornio en la carta de un Sol en Sagitario produce una mente que funciona de formas radicalmente distintas al arquetipo del pensador filosófico y expansivo del signo. Mercurio en Escorpio produce investigación profunda, tendencia a la suspicacia, interés por lo oculto y la psicología. Mercurio en Capricornio produce pensamiento metódico, pragmático, orientado a la aplicación práctica del conocimiento. Ambas mentes son valiosas y sofisticadas, pero no se parecen al sagitariano visionario del horóscopo.
Un stellium en Capricornio en la carta de un Sol en los últimos grados de Sagitario es posible cuando Venus y Mercurio ya han ingresado en Capricornio. Si además Marte está en Capricornio, donde está en exaltación, el peso capricorniano de la carta puede ser tan dominante que el nativo viva desde la tierra capricorniana más que desde el fuego sagitariano.
Qué hacer si no te identificas con tu signo
Lo primero es obtener la carta natal completa con hora exacta de nacimiento. El Ascendente, que cambia cada dos horas, es el factor que con más frecuencia explica por qué no te reconoces en el signo solar. Si no tienes la hora de nacimiento, consíguela: está en el libro de familia, en el hospital de nacimiento o en el registro civil.
Una vez que tengas la carta completa, observa el Ascendente, la Luna y la posición de Júpiter como regente del signo. Lee la descripción del signo del Ascendente como si fuera la descripción de tu carácter habitual y observa qué grado de reconocimiento produces. Lee también la descripción del signo de la Luna como si describiera tu mundo emocional. Con frecuencia, el reconocimiento en esas dos lecturas es mayor que en la del Sol.
Finalmente, considera que Sagitario como principio astrológico describe una orientación hacia la verdad, hacia el conocimiento que trasciende lo inmediato, hacia el sentido de la existencia. Esa orientación puede manifestarse como viajes y aventura, sí, pero también como la dedicación a una disciplina filosófica, como la práctica de una tradición espiritual, como la enseñanza, como la escritura, o como la simple capacidad para mantener la esperanza y buscar el significado incluso en las circunstancias más difíciles. El arquetipo del nómada del horóscopo es una metáfora, y como toda metáfora, puede aplicarse de formas muy distintas a situaciones muy distintas. Tu sagitarianidad puede estar en el camino interior, no en el mapa de carreteras.
Redacción de Campus Astrología

