Mercurio Oposición Nodo Norte en Sinastría

Sinastría Astrológica - Campus Astrología

E
Mercurio
Nodo N.
Oposición

En este análisis, llamamos Persona A a quien tiene a Mercurio en su carta natal, y Persona B a quien tiene a Nodo Norte.

1. NATURALEZA DE LA INTERACCIÓN

La oposición entre el Mercurio de la Persona A y el Nodo Norte de la Persona B infiere que el intelecto, la palabra, el raciocinio analítico cotidiano y curioso (Mercurio) de la Persona A está exactamente en conjunción magnética con el Nodo Sur de la Persona B. Este es un aspecto kármico abrumadoramente familiar retórico e ideológico, de extremo confort dialéctico letárgico mental y un apego deductivo que desafía la expansión audaz innegociable de la reencarnación y evolución de la mente. Para la Persona B, el modo de razonar, los chascarrillos lógicos, la agudeza, los conocimientos de confidente o enseñanzas de la Persona A representan íntegra y familiarmente todo aquello que su alma ya domina instintivamente, en lo que sobreabundó como saberes, especuló, debatió o se refugió en vidas pasadas con pericia y de lo que, estrictamente, debe despegarse de raíz en esta encarnación abandonándolo en sus formas anticuadas (Nodo Sur). Se entabla una sensación comunicacional deslumbrante y fluida telepática asombrosa y cómoda. Pero, la paradoja paralizante radica en que la constante brillantez verbal o estímulos seguros dialécticos lógicos con que la Persona A deleita y tranquiliza a la Persona B asfixian y colisionan letalmente el destino audaz mental expansivo que le concierne buscar en solitario frente a aprendizajes dolorosos ignorados en su Nodo Norte.

2. DINÁMICA PSICOLÓGICA

La dinámica discursiva de este vínculo resplandece estancada o seducida pasmosamente por una "inercia dorada de sabelotodo complaciente y confidente". la Persona A se siente automáticamente validado, en su hogar lúdico analítico, al lado de un la Persona B pues percibe que éste asimila sin debates incómodos y admira toda su sabiduría, verbos y lógicas más asertivas. la Persona B delega sus juicios, escudado trágicamente y escondido tras el velo protector brillante inteligente y perito de los discursos prestados o soluciones mentales apaisadas de la Persona A. Pero esta retórica y agilidad intelectual mimética es asfixiante e insalubre kármicamente a largo plazo. Cada vez que la Persona B atisba un nuevo horizonte intelectual (su propio Nodo Norte) y busca expresarse o discernir solitario para errar valiente, la comodidad sedante y cobardía dialéctica emerge atemorizada apelando y refugiándose en las teorías eternas dadas o aprendidas de la Persona A. A su vez la Persona A puede sentirse inexplicablemente menospreciado/a, desorientado/a o cruelmente ignorado/a cuando la Persona B pugna desdeñosamente silenciando o refutando fríamente las seguridades de intelecto inyectadas por la Persona A buscando desarrollarse en sus crudas e hórridas propias ideas novedosas.

3. DESAFÍOS Y SOMBRAS

La grandilocuente sombra ponzoñosa discursiva kármica letal enclavada en la conjunción Mercurio-Nodo Sur (Oposición al Nodo Norte) estriba inmensa en la aniquilación del progreso evolutivo intelectual o vital en pos de perpetuar complacencias oratorias estériles esgrimiendo el conformismo mental que asfixia. Las calamidades kármicas surgen si la Persona A envicia y parasita la mente de su confidente afianzando miedos al mundo obligándole cínica a permanecer anquilosado adicto e hipnotizado bajo su propio dominio dialéctico o saberes irrefutables sintiéndose así un maestro egoísta indispensable y narcisísticamente supremo. Por su flanco, la Persona B incurre cobardemente y con pavor de parasitar las destrezas oratorias y deductivas deslumbrantes fáciles de la Persona A tomándolas frívolamente o usurpando con lánguida arrogancia a modo de disfraz las comprensiones sin meditar en verdad sus propias ideas audaces.

4. ORIENTACIÓN EVOLUTIVA

El propósito kármico final inmenso y radical de esta asombrosa polarización discursiva telepatizada agridulce es enseñar el valor titánico supremo y desgarrador del asertivo desapego cognitivo, debiendo recogerse saberes pero soltándose pacíficamente el nido mental para permitir al otro forjar su autonomía racional dolorosa o de expresión sin depender del intelecto del maestro muelle.

  • Para la Persona A: Aprenda la cima inalienable de callar. Usted no es ni será a largo plazo el cerebro perenne suplente, ni la enciclopedia dialéctica omnisciente, de la Persona B en esta encarnación sin destruir y amargar con sus brillantes dogmas verbales el afán genuino incipiente del otro. No debe esgrimir argumentaciones implacables exigiendo su asentimiento dependiente pasmado; brínde un consejo puntual de confidente y retírese sereno de dirigirle verbalmente u opinando sobre cada aspecto asumiendo respetuosamente sus torpes balbuceos iniciales forja en soledad sin mofarse de sus rudimentarias torpezas.
  • Para la Persona B: Su sublime pero ineluctable lección maestra de asertividad asoma: no parasite egoísta discursivamente ni asuma lánguido lerdamente en los embelesados amparos lógicos y la sagacidad analítica cómoda verbalmente resuelta que la Persona A ostenta y le desvela incesante, para eximirse perezoso de fraguar sus raciocinios arduos solitariamente ante acicates crudos; reverencie empáticamente agradeciendo esa instrucción dialéctica inmerecida heredada apaciguante de la Persona A pero elévese con intelecto audaz abandonándola y conquistando su Nodo Norte propio conceptualizando maduro ajeno e inviolablemente libre.

Frase clave: "El entendimiento más elevado es aquel que nos da las herramientas para pensar por nosotros mismos, incluso si eso significa soltar las verdades que otros nos enseñaron para descubrir nuestra propia sabiduría."

Elías D. Molins

Fundador de Campus Astrología

“Nuestro libre albedrío es comparable al de las flores, que en comunión con el Todo, escogen florecer en primavera. El Gran Arquitecto ya puso en hora su reloj.”

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Publicado: 04 ene 2021