Tránsitos de Plutón por las Casas

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Plutón en casa 1 

Cuando Plutón en Tránsito pasa sobre el Ascendente y recorre la Casa 1, toda nuestra visión de la vida se altera, y nuestro sentimiento de nosotros mismos se transforma radicalmente. Este Tránsito se correlaciona a veces con cambios sorprendentes en la apariencia física, tales como un nuevo estilo de vestir, en cómo llevamos el pelo o nos presentamos al mundo.
La gente con exceso de peso adelgaza; los que eran demasiado delgados aumentan de peso. Estas transformaciones físicas externas son la manifestación interior de un cambio en la percepción y en la conciencia. Cuando Plutón cruza el Ascendente (el punto más oriental del mapa y la Casa del yo), el Ser nuclear nos está pidiendo que exploremos nuevas maneras de expresarnos y de vivir la vida.
Si no estamos en contacto con nuestra necesidad de cambiar, el medio nos impondrá el cambio. Este Tránsito puede invertir nuestra dirección vital de maneras que no nos parecía posibles: la gente que pensaba que nunca se casaría cambia de idea; los que creían que siempre seguirían casados se divorcian; los conservadores se vuelven liberales, y los liberales conservadores. Lo que creímos ser ya no es lo que somos.
Durante este Tránsito, nuestro estilo personal y nuestra manera de encarar la vida tienden a reflejar y encarnar cualquier de los principios que simboliza Plutón. Hay quienes en estos momentos “viven” su Plutón actuando como agentes de perturbación en las vidas de otras personas o en la sociedad en general, y los cambios que hacemos en nuestra vida obligarán a cambiar a quienes nos rodean. O si no, podemos emplear la energía regeneradora uniéndonos a causas o grupos que promueven la transformación social o enfrentándonos a las más sombrías corrientes subterráneas ocultas en el psiquismo, tanto individual como colectivo.
Las facetas ocultas de nuestra personalidad emergen a la luz durante este Tránsito, y tenemos que enfrentar aspectos de nuestra naturaleza que todavía no hemos reconocido del todo. Los contenidos inconscientes irrumpen en la conciencia: la erupción de impulsos de cólera, de sexualidad o de poder antes no reconocidos pone a prueba nuestra imagen de nosotros mismos. Quizá nunca hayamos pensado que éramos manipuladores o controladores, pero ahora si que vemos esa faceta de nuestra naturaleza. Puede ser que no hayamos tenido conciencia de nuestra capacidad de enojarnos, de sentir celos y envidia y tener comportamientos destructivos, pero ahora todo eso está ahí, desatado y fuera de control.
Como un arado al que se guia a través del campo para nivelar y remover el suelo, Plutón en Tránsito sobre el Ascendente saca a la luz nuestras profundidades ocultas, lo que hay en nosotros ha sido “clandestino”, y desintegra los complejos y las pautas de comportamiento rígidas de épocas anteriores. Es un tiempo de descubrimiento, de limpieza y renovación, un periodo fértil para cualquier forma de autoexploración y de evolución personal. El inconsciente no es sólo un almacén de complejos infantiles reprimidos. Cuando Plutón rastrea los contenidos subterráneos de la psique y los lleva a la conciencia, nos da también la oportunidad de descubrir y recuperar fuerzas latentes intocadas, pero que ahora aparecen, listos para evolucionar.
Si nos hemos identificado de forma predominante como seres débiles e ineptos, este Tránsito puede revelar una fuerza oculta y resortes de poder hasta ahora ignorados, y recompensarnos con un sentimiento totalmente nuevo de lo que somos capaces de alcanzar. Durante este Tránsito muchas personas descubren, a veces por primera vez, su capacidad de hacerse cargo de su propia vida y la sensación de ser una fuerza creativa, capaz de dar forma a su propio destino. Significa pues, una época de renacimiento, pero como no hay nacimiento sin dolor, a este Tránsito no le faltan dificultades.

Plutón en casa 2

Cuando Plutón transita por la Casa 2, exteriorizamos cambios en el dominio de la vida que se asocia con el dinero, las posesiones materiales y los valores. En el nivel más obvio, esto puede significar un cambio en nuestros ingresos. Plutón en Tránsito por esta Casa quizá coincide con la pérdida de un trabajo, y es posible que tengamos que enfrentarnos al terror y la preocupación de si habrá suficiente para comer o si nos alcanzará el dinero para pagar el alquiler.
Esta situación hará aflorar a la superficie miedos infantiles, en particular el terror que sentíamos de que nuestra madre no pudiera proporcionarnos lo necesario para sobrevivir. Aunque sea una época dura de afrontar, el hecho de perder la identidad que derivamos de nuestro trabajo nos obliga a redefinirnos: nos da la oportunidad de encontrar un sentimiento interno de valor, que no depende de cuánto sea el poder que tengamos ni de la cantidad de dinero que llevemos cada mes a casa.
Las personas que encuentran este sentimiento interno del propio valor alcanzan una fuerza interior y una ecuanimidad que dependen del mundo externo, sino que se basan en una mejor estimación de quiénes son ellas en realidad y qué es lo que realmente necesitan. En algunos casos, la pérdida de un trabajo prepara el camino para el descubrimiento de otro, que quizás esté más en la linea de lo que realmente queremos hacer.
Sin embargo, recortar nuestros ingresos no es la única manera de actuar de Plutón en la Casa 2, hay personas que durante este Tránsito aumentan sus ingresos, y como resultado de ello obtuvieron un nuevo sentimiento de identidad, de potencia y del propio valor.  En un nivel más profundo, la Casa 2 hace referencia a nuestro sentido de los valores, y cuando Plutón transita por ella, es posible que estos últimos cambien. Si el dinero y la seguridad siempre han primado, para nosotros, por encima de todo lo demás, durante este periodo podemos descubrir valores de muy distinta naturaleza.
En algunos casos hay personas que que han optado por dejar su trabajo y dedicarse a una ocupación en la que ganan menos, pero que les ofrece mayor satisfacción y hace que se sientan más realizadas. También lo inverso es válido, sin embargo: encontrarse ahora, por primera vez en su vida, excesivamente preocupados por estas cosas, también hay casos en que una persona emprende una actividad o un negocio que no vale gran cosa y lo transforma en algo de gran valor. Plutón nos hace mirar más en profundidad cualquier Casa por donde transite, y en la 2 nos pide que examinemos qué significan realmente para nosotros el dinero y las posesiones.
Si buscamos apasionadamente la riqueza, preguntémonos por qué. ¿Estamos acumulando dinero y posesiones para compensar la falta de amor o seguridad de nuestra niñez y demostrar al mundo qué valiosos somos? ¿Es que la vemos como un medio de controlar a los demás? Si continuamente fracasamos en nuestros intentos de hacer dinero y de encontrar seguridad en la vida, debemos investigar el por qué. ¿Hay en nosotros una parte que nos nos crea lo suficientemente valiosos o buenos para alcanzar lo que queremos?
En este caso, es necesario que investiguemos por qué tenemos una opinión tan pobre de nosotros mismos. ¿O nos da miedo provocar la cólera y la envidia ajenas si alcanzamos el éxito? Hacernos este tipo de preguntas cuando Plutón transita por la Casa 2 nos ayudará a entender más en profundidad los problemas que tengamos con el dinero.Plutón remueve los miedos, y cuando pasa por la Casa 2 podemos sentirnos obsesionados por el temor de que suceda algo que nos despoje de nuestro trabajo, nuestro dinero u otras posesiones.
En ciertos casos hay quien efectivamente lo pierde todo bajo la influencia de este Tránsito, y quizá Plutón le esté reclamando que descubra una sentido nuevo de si mismo, del verdadera fundamento de su ser, que no depende de su status material. Puede suceder que provoquemos inconscientemente una catástrofe de estas características para poder hallar un sentimiento nuevo y más perdurable del valor y de la seguridad.

Plutón en casa 3

 
Cuando transita por la Casa 3, Plutón puede traer una profundización en el nivel mental, y ésta es buena época para emprender estudios. Es más, podemos sentirnos urgidos a trascender nuestra comprensión superficial y a profundizar más en lo esencial de un tema. Para Plutón, durante este Tránsito, el conocimiento es poder: saber como funciona algo nos proporciona más poder y mayor dominio sobre ese objeto. Además, no es probable que olvidemos jamás lo aprendido durante este Tránsito.
Como la Casa 3 se refiere también  a nuestra relación con el medio inmediato, es frecuente que Plutón active, al pasar en ella, el deseo de entender más en profundidad lo que sucede a nuestro alrededor: intentamos, como detectives, sondear en los motivos ocultos tras las acciones y el comportamiento de la gente con la que nos relacionamos en la vida diaria. Además puede volvernos más desconfiados de lo habitual con otras personas. ¿Qué quieren realmente de nosotros? ¿Qué quieren decir en realidad al hacer o expresar algo?
En los casos extremos, el Tránsito de Plutón por la Casa 3 se correlaciona literalmente con un colapso mental o con un largo periodo de estrés y tendencias paranoides o depresivas. Plutón nos lleva al submundo por la vía de la Casa por donde transita, y bajo la influencia de este Tránsito afloran a la superficie sentimientos y pensamientos hasta este momento ocultos o reprimidos. La mente, abrumada por emociones y miedos profundos y primitivos, no es capaz de funcionar normalmente. Si se la entiende más positivamente, la erupción de complejos inconscientes en la conciencia es una ocasión de empezar a trabajar de forma constructiva con los pensamientos y sentimientos que hasta ahora hemos negado, impidiéndoles aflorar.
Quizá no logremos purificarnos totalmente de estos “demonios” psíquicos, pero al reconocer su presencia y su origen hemos dado el primer paso para encararlos y llegar a un acuerdo con ellos. El Tránsito de Plutón en la Casa 3 también afecta a la comunicación, la actividad de escribir y la enseñanza, de modo que cultivar cualquier capacidad latente en estos terrenos o encontrar maneras de mejorar nuestra capacidad para comunicarnos y relacionarnos con los demás será dar un buen uso a este Tránsito.
Quizá nos impacienten más que de costumbre las charlas triviales, y queramos llegar inmediatamente al núcleo del asunto, y hablar en profundidad con otras personas de lo que realmente nos preocupa. Podemos ser más sinceros con quienes forman nuestro medio inmediato. A la inversa, es probable que algunas personas lo experimentan como una inhibición o interferencia temporal de su capacidad de comunicarse fácil y abiertamente. Para esto hay diversas razones: quizá lo que sentimos o pensamos sea tan intimo que se nos haga difícil expresarlo en palabras, o puede ser que nos asuste revelar nuestros pensamientos más íntimos, porque nos avergüenza su intensidad o nos asusta lo que podrían pensar los demás si realmente supieran lo que estamos pensando.
Tal vez el temor de que descubrirnos demasiado nos deje a merced de otros haga que nos guardemos cuidadosamente nuestros pensamientos. Si tal es el caso, puede ser útil que durante este Tránsito llevemos un diario que nos permita expresar de manera segura lo que sentimos. O también podemos buscar un psicoterapeuta con quien podamos expresarnos libremente. Si en este momento no encontramos a ninguna de estas canalizaciones, nuestros sentimientos y pensamientos se enconarán en nuestro interior y la presión psíquica puede llegar a provocar una crisis emocional.

Plutón en casa 4

El IC y la Casa 4 constituyen el fondo mismo del mapa: cuando Plutón está en Tránsito por esta zona, es el momento de adentrarse en las profundidades del yo. En cualquier momento de este Tránsito, pero especialmente cuando el planeta atraviesa el IC y entra en la Casa 4, podemos sentirnos más introvertidos de lo habitual. No hay en ello nada de malo ni de patológico; estar solos con nosotros mismos en este momento puede ser necesario para facilitar el tipo de metamorfosis psicológica que anuncia este Tránsito.
El paso de Plutón en el IC es una oportunidad de volver a empezar, un nuevo comienzo en la vida, e incluso si no sentimos la necesidad interior de cambiar y progresar, los acontecimientos se dispondrán de manera tal que nos lleven a hacerlo. A la Casa 4 se la conoce tradicionalmente como la “del hogar, el alma y las raíces del Ser”. Representa el hogar y la clase de actividades que se desarrollan en él, y en un nivel más profundo, describe también mucho sobre el condicionamiento de nuestra niñez, los efectos que tuvo sobre nosotros el hogar parental y la forma como han influido en nosotros nuestros antepasados.
Lo que sucede al comienzo de la vida deja en nosotros una impresión profunda: quizá no tengamos conciencia de ello, pero estas impresiones de la niñez siguen estando en nosotros e influyendo en la forma en que percibimos la vida ya bien entrada la edad adulta. En otras palabras, la forma en que vemos y evaluamos el presente está muy condicionada por nuestros recuerdos conscientes o inconscientes de lo que nos sucedió en el pasado.
Cuando Plutón transita sobre el IC y por la Casa 4, se ponen de manifiesto los efectos de estos condicionamiento temprano. Se reviven los problemas de la niñez, ya sea por intermedio de la relación presente con nuestros padres o mediante la interacción con las personas con quienes tengamos contactos estrechos durante este periodo. Las creencias y los anunciados vitales referentes a nosotros mismos que tenemos más profundamente arraigados vienen a ocupar el primer plano y revelan qué es lo que está actuando en lo más oculto de nuestro Ser.
Si recordamos que las situaciones que hoy atraemos a nuestra vida son repeticiones de traumas y dificultades del pasado, no sólo aprenderemos más sobre lo que llevamos dentro, sino que enriqueceremos también nuestra visión, tanto en perspectiva como en profundidad, de nuestras circunstancias inmediatas. Llegar al fondo de problemas que se remontan a la infancia nos hace posible liberarnos de las viejas pautas y lograr algunos cambios profundos y fundamentales.
Hay quien durante este Tránsito se enfrenta directamente a sus padres, porque sienten la necesidad de decirles “pues éste soy yo, y si no os gusta, el problema es vuestro”. Dicho de otra manera, se trata de una época en la que es probable que nos separemos completamente de nuestros padres, definiéndonos como personas por derecho propio en vez de seguir siendo lo que ellos esperan o quieren que seamos. Sin embargo, puede darse la situación inversa.
Si continuamente hemos rechazados todo lo que tenga que ver con nuestra familia, rebelándonos contra ella de forma extrema, este Tránsito puede indicar un cambio en este modelo: quizá nos demos cuenta de que algunos valores y creencias de ellos coinciden en realidad con los nuestros. Además de los modelos, tanto ancestrales como de la infancia, que en estos momentos se ponen de manifiesto a través de crisis, el Tránsito de Plutón por la Casa 4 coincide con cambios y conmociones en el ámbito doméstico. Si nos mudamos de casa, es probable que la mudanza afecte de forma importante la totalidad de nuestra vida.
Es posible que durante este Tránsito nos compremos por primera vez una casa, o que nos embarquemos en reformas importantes en el lugar donde ya vivimos. Estas alteraciones externas reflejan cambios internos de naturaleza psicológica. Este Tránsito puede indicar también cambios importantes en la vida de las personas con quien convivimos. La forma exacta en que esto se manifieste depende de los emplazamientos natales en la Casa 4, del resto del mapa y de los otros Tránsitos y Progresiones que se produzcan en este momento. En algunos casos el Tránsito de Plutón por la Casa 4 coincide con separaciones, o en otros, este Tránsito indica el nacimiento de un niño o el regreso de un miembro de la familia tras una larga ausencia, o de la incorporación de alguien nuevo a la familia.
 

Plutón en casa 5

 
 Esta Casa se asocia en términos generales con la expresión personal, la creatividad, las aficiones y las actividades recreativas, los hijos y el romance. El Tránsito de Plutón por la Casa 4 influirá en cualquier de estos dominios. Aquella parte de nosotros que está ávida de expresar exteriormente nuestros pensamientos, sentimientos y fantasías cobra impulso en este momento.. Quizá descubramos un interés, una afición o una actividad recreativa en que nos sumergiremos intensamente, a veces hasta llegar a la obsesión.
Si ya hemos encontrado una canalización creativa, es probable que la su por otra, y si hasta ahora nos hemos desinteresado de la creatividad, ésta puede convertirse para nosotros en algo muy importante. Pero bajo la influencia de este Tránsito ninguna empresa creativa cristalizará sin un gran esfuerzo, y tendremos que enfrentarnos o complejos y bloqueos psicológicos que obstaculizarán el camino de nuestra libre expresión.
Con frecuencia, el origen de estos bloqueos creativos se puede perseguir hasta situarlo en los mensajes que recibimos cuando éramos niños en lo tocante al valor de lo que creábamos o expresábamos. Aun cuando hemos superado la fase anal y el aprendizaje del control sin que nuestro sentimiento del propio valor y nuestra autoestimación hayan salido demasiado malparados, el Tránsito de Plutón en la Casa 5 puede activar dificultades psicológicas cuando intentamos expresar nuestra individualidad y nuestra capacidad creadora. Podemos estar tan pendientes de cómo serán recibidas nuestras creaciones que eso inhiba nuestra libertad de expresarnos.
El empeño creativo se ve complicado además por cuestiones de poder, especialmente si nos hemos comprometido en proyectos que ponen en luego a otras personas. Si nuestro sentimiento del propio valor y de la identidad personal está muy vinculado con aquello en lo que trabajamos, insistiremos en que las cosas se hagan a nuestra manera, y no se nos hará fácil adaptarnos, en este aspecto, a lo que sienten los demás. Los hijos -extensiones creativas de nosotros mismos- corresponden también al dominio de la Casa 5, y cuando Plutón transita en ella puede influir en esta esfera de muchas diferentes maneras.
El nacimiento de un hijo durante este Tránsito asumirá una importancia especial, indicando la muerte de una fase de la vida y el comienzo de otra nueva. Es posible que nuestros hijos tengan problemas o pasen por una crisis, y sus experiencias pueden ser para nosotros una lección y un reto. El tipo de problemas que estén afrontando depende en gran medida de la edad que tengan durante el periodo en que nosotros pasemos por este Tránsito.
La relación con los hijos puede ser excepcionalmente difícil de manejar, y sin embargo la presencia de Plutón aquí hace pensar que tenemos algo que aprender de lo que les está sucediendo. Es necesario que aceptemos que, en nombre del crecimiento y de la evolución, puede ser que nuestros hijos tengan que pasar por ciertas experiencias de las cuales no podemos -o no debemos- protegerlos. L a Casa 5 también se relaciona con la sexualidad y el romance, y el Tránsito de Plutón por ella teñirá esta esfera de la vida. Es probable que una persona con quien nos relacionemos tenga muy marcados en su mapa a Plutón, Escorpio y la Casa 8.
Una relación en este periodo nos cambiará de forma importante. Es probable que los compromisos sean intensos, apasionados y complejos: tal vez se los mantenga en secreto o estén sobrecargados de luchas de poder, intrigas, traiciones y celos. Los vínculos que establecen reactivarán con frecuencia al niño herido y colérico del pasado, que sigue todavía intentando conseguir que papá y mamá lo amen tal como él quiere. Descubrimos en nosotros al “bebé rabioso” o a la “bestia” y se nos ofrece así la oportunidad de explorar y elaborar complejos infantiles aún no resueltos.
Este Tránsito también puede coincidir con el despertar de nuestra pasión sexual, o bien reactivar nuestra energía sexual tras un largo periodo de aquietamiento, sin embargo, también puede manifestarse en bloqueos sexuales temporales o en un cambio en la naturaleza de nuestra expresión sexual. Hay personas que optan por canalizar los deseos de su libido a través de actividades creativas o ejercicios físicos, como pueden ser los deportes.

Plutón en casa 6

 El trabajo, la salud y el transcurrir de la vida cotidiana son las preocupaciones principales de la Casa 6. Esta área del mapa no sólo describe la forma en las que nos relacionamos con nuestro cuerpo, sino también cómo nos llevamos con nuestros colaboradores y con las personas a cuyo servicio estamos o que nos sirven. A medida que Plutón en Tránsito va recorriendo la Casa 6, tropezamos con retos que nos transforman, atraemos diferentes tipos de problemas y de experiencias relacionadas con esta esfera de la vida.
El Tránsito de Plutón por la Casa 6 puede manifestarse como problemas de salud. Plutón, el dios del mundo subterráneo, saca al aire libre lo que está enterrado en nosotros: puede suceder que síntomas crónicos, pero no demasiado importantes -aunque son el resultado de un prolongado desequilibrio- irrumpan en la superficie en formas de malestares o enfermedades. Pero aunque nuestra salud sea deficiente durante este Tránsito, no es justo considerar totalmente malévolo el efecto que tiene Plutón sobre nuestro cuerpo; una de sus principales tareas mientras va recorriendo la Casa 6 es descubrir toxinas y venenos acumulados para ayudar a purificar el cuerpo y facilitar el proceso de sanarlo.
En esta Casa, Plutón quiere además recordarnos la intima relación  y la reciprocidad innegable que hay entre cuerpo y mente. Ambos forman forman un sistema integrado: nuestros estados emocionales y mentales tienen una influencia directa en nuestra salud, así como nuestro estado físico afecta a la forma en que pensamos y sentimos.
La Casa 6, más que ningún otro ámbito del mapa, se refiere a esta conexión cuerpo-mente, la última relación entre psique y soma, y es bien sabido que los factores psicológicos desempeñan su papel en el agravamiento de una enfermedad. En el cuerpo, los agentes nocivos son una presencia constante, pero que contraigamos o no una enfermedad depende de nuestra capacidad para resistirnos a ellos. La tensión psíquica y los pensamientos negativos (conscientes o inconscientes) lesionan nuestro sistema inmunitario y debilitan las defensas naturales del cuerpo, haciéndonos más susceptibles a males que normalmente podemos evitar. Si caemos enfermos mientras Plutón transita por esta Casa, no debemos tomarnos la enfermedad al pie de la letra.
En estos momentos, la mala salud es la forma que tiene Plutón de decirnos que en nuestra vida hay un desequilibrio critico. Cuando Plutón transita por la Casa 6, es necesario tratar no sólo los síntomas externos, sino las causas básicas de los problemas de salud. No todas las personas que tengan a Plutón en Tránsito por la Casa 6 se pondrán enfermas. Pero de todas maneras es el momento de escuchar el cuerpo, de respectar sus necesidades y sus limites, y de examinar todo aquello que en nuestra vida necesite que le prestemos atención y lo regulemos. Plutón derriba para después reconstruir, y puede ejercer una influencia regeneradora muy positiva en cualquier Casa por donde transite.
Durante los años en que se mantiene este Tránsito tenemos la ocasión de rehacernos físicamente. Con frecuencia, la gente que no está satisfecha con su peso o con su forma física encuentra, en algún momento del Tránsito el poder de voluntad y las fuerzas que necesita para emprender y mantener una dieta o un régimen de ejercicios. El trabajo es otra esfera que Plutón transforma cuando pasa por esta Casa, ya que allí por donde transite, este planeta hace aflorar lo que está gruñendo en nuestro interior.
Si no estamos a gusto con el tipo de trabajo que hacemos, este Tránsito nos da ímpetu para buscar algo diferente, ya sea dentro del terreno general en que hemos estado trabajando o en un campo totalmente nuevo. Plutón señala el momento en que lo viejo ha de desaparecer para que pueden suceder cosas nuevas. Con frecuencia en esta época cambiamos de empleo; sentimos que en nuestra tarea actual ya hemos progresado todo lo que podíamos, y que es el momento de algo nuevo o diferente. Sin embargo, hay casos en los que durante este Tránsito será el destino quien nos empuje hacia una dirección nueva. Quizá nos despidan del trabajo que teníamos, y si algo así sucede mientras Plutón pasa por la Casa 6 es una indicación de que es el momento adecuado para crecer en un tiesto nuevo.
Tal vez no tengamos plena conciencia de la parte de nosotros que quiere cambiar, y sin embargo, si en estos momentos sentimos que nuestro mundo laboral se desmorona o nos parece que nos humillan, es probable que el Si mismo o los niveles más profundos de la psique así lo pidan; quizás en nuestro quehacer nos hayamos vuelto demasiado formales o complacientes, y nos hayamos atascado en nuestra actividad actual. Hacer lo posible  para colaborar con la parte de nosotros que necesita expandirse en algo nuevo es un buen aprovechamiento de este Tránsito.
Y aunque perder un empleo puede tener efectos graves sobre nuestro bien estar físico y psicológico, examinar las emociones y los sentimientos que afloren por obra de estas contingencias hará que nos conozcamos mejor y favorecerá nuestro crecimiento personal. La Casa 6 nos pide que continuamente adaptemos y refinemos nuestra vida para ser cada más fieles a nosotros mismos. Esta necesidad de ser fiel a uno mismo es otra motivación para cambiar de trabajo durante este Tránsito de Plutón.
Seguimos buscando hasta encontrar el empleo que mejor nos va y que mejor refleja quiénes somos. Si durante este Tránsito encontramos un trabajo que realmente se apodera de nosotros, lo haremos con una dedicación casi obsesiva. Hay quienes crea la mejor obra de su vida cuando Plutón transita por esta zona del mapa. También es posible que durante este Tránsito nos atraiga alguna actividad plutoniana por naturaleza: trabajos detectivescos o secretos, minería, psicología, medicina o cualquier cosa que signifique deshacer algo para después reconstruirlo.
La Casa 6 se asocia con las rutinas y los rituales cotidianos que tenemos que cumplir en el curso de la existencia humana. En algún momento de este Tránsito plutoniano, hasta la más simple de las tareas diarias puede asumir gran importancia. Sólo de decir qué ropa nos ponemos por la mañana, o tener que mantener la casa limpia y las cuentas al día pueden volverse motivos de angustia. Si algo así nos sucede, es probable que estemos desplazando preocupaciones y complejos psicológicos más profundos sobre estas tareas ordinarias, y será necesario sondear y explorar la fuente principal de nuestra tensión. Finalmente, al transitar por esta zona del mapa, Plutón indica a veces experiencias o problemas que nos transforman por la vía de nuestras relaciones con animales domésticos, que conciernen también a la Casa 6.
Para algunas personas la muerte o desaparición de un animal querido es tan dolorosa como cualquier otra pérdida en la vida, y el duelo puede activarles una gran cantidad de contenidos psicológicos que es necesario examinar y elaborar, quizá duelos postergados por la pérdida de seres queridos, o el miedo de ser inadecuados para nuestra carrera, o la sensación de que siempre destruimos las cosas o las personas que amamos. Por otra parte, el Tránsito de Plutón por la Casa 6 puede indicar experiencias positivas en este dominio.

Plutón en casa 7

 
 Cuando Plutón transita la Casa 7, las relaciones intimas se convierten en catalizadores o agentes de transformación personal, de crecimiento y cambio. Si tenemos una relación de pareja, Plutón pondrá a prueba la autenticidad y la profundidad de esa relación, y mostrará los puntos en que nos sentimos insatisfechos o incompletos. Si es posible enfrentar y resolver las dificultades, la relación terminará ganando en solidez y fortaleza. De nada sirve eludir los problemas que se plantean en este ámbito cuando Plutón transita por esta Casa.
Las frustraciones que sentimos seguirán bulliendo silenciosamente bajo la aparente calma de la superficie, hasta que encuentran alguna manera de sovacar la relación. Además, si tratamos de negar que algo va mal, creyendo evitar así una crisis o confrontación, estaremos privándonos de las posibilidades de crecimiento y transformación que provienen del enfrentamiento sincero con la realidad de la situación. En esta época, las relaciones activarán complejos emocionales profundamente arraigados que acechan en los rincones de la psique. Por mediación de problemas que se plantean en el curso de la relación, aquellas facetas de nuestra naturaleza que han estado reprimidas o encerradas bajo llave irrumpirán con toda su fuerza en nuestra vida cotidiana.
Quizá nos sintamos dominados por los celos, la envidia, la cólera o una pasión sexual incontrolable. Por más que se sientan y se expresen en nuestra relación de pareja actual, estas emociones se generan en la infancia, cuando sentíamos algo similar hacia nuestros padres u otras personas de nuestro ambiente. El Tránsito de Plutón por la Casa 7 en el contexto de una relación de intimidad del presente, nos da una oportunidad de descubrir y resolver viejos modelos emocionales. Alternativamente, en algunos casos será nuestra pareja quien nos acose con sus celos, su envidia o su furia. Dicho de otra manera, no experimentamos directamente estas emociones, sino que nos llegan por mediación de otra persona.
En este caso, es necesario considerar lo que hemos hecho para ayudar a crear esta situación. Es un precepto psicológico que lo que negamos en nosotros mismos, lo atraemos a nuestra vida a través de los demás. La naturaleza de la vida es la totalidad, y atraemos aquellas partes de nosotros mismos que hemos negado o suprimido. A medida que Plutón recorre la Casa 7, nuestra pareja, u otras personas con quienes nos relacionemos, nos devolverá el reflejo de nuestra sombra o de nuestro inconsciente.
Esto es difícil de aceptar y de admitir; preferimos culpar del desagradable curso de los acontecimientos a los demás y a su manera de ser. Uno se siente mejor liberándose del peso de la responsabilidad y, sin embargo, terminar acusando a otra persona de ser la fuente de todos los problemas no sirve para fomentar nuestra madurez ni nuestro crecimiento psicológico. Puede obsesionarnos el miedo de que nuestra pareja nos deje o de que secretamente haya iniciado otra relación.
También esto ha de ser considerado como una proyección. Si descubrimos en nosotros sentimientos así, no hay ninguna necesidad de que vayamos corriendo en busca de una aventura, sino que debemos tener la sinceridad psicológica suficiente para explorar esa parte de nosotros que abriga fantasías o deseos de esa naturaleza. Es vez de declarar culpable a la otra persona, ahora es responsabilidad nuestra analizar por qué nos sentimos desdichados, aburridos o disconformes con la relación. Claro que es posible descubrir que realmente nuestra pareja nos es infiel. En este caso, Plutón pugna por sacar a la luz problemas de relación que es necesario afrontar y analizar.
También esta situación puede remover en nuestro interior emociones tan poderosas que nos escandalizamos de nuestras propias reacciones… siempre nos habíamos creído tan razonables y controlados, no como esas personas que continuamente exhiben sentimientos de gran violencia e intensidad. Plutón nos enfrenta con partes de nosotros mismos de cuya existencia preferiríamos no enterarnos. Con un poco de autoestudio psicológico, puede ser que nos demos cuenta de que estas reacciones emocionales abrumadoras se remontan a sentimientos que tuvimos de muy pequeños, cuando nuestra supervivencia dependía de nuestra madre y creíamos, aterrados, que nos moriríamos si ella nos abandonaba.
La infidelidad de nuestra pareja nos reactiva aquellos antiguos miedos, y nos da la oportunidad de saber más sobre nuestros complejos que acechan en las profundidades de nuestro ser. Este Tránsito indica también a veces que nuestra pareja es quien está pasando por una fase plutoniana. Su Plutón natal puede estar activado por un Tránsito o una Progresión importante, o el propio Plutón puede estar afectando, por Tránsito, algunos puntos importantes de su mapa. Lo que pasa a nuestra pareja nos hará cambiar. Si no tenemos establecida una relación de pareja, es frecuente que el Tránsito de Plutón en la Casa 7 nos la aporte.
Durante este periodo podemos relacionarnos con otras personas que tengan un Plutón fuerte en su mapa. Dicho de otra manera, su naturaleza es probablemente compleja e intensa, o están en una importante crisis vital cuando las conocemos. Las relaciones que se establecen en este periodo también pueden llevar implícita alguna intriga o exigir cierta medida de secreto. Sea cual fuere el caso: las relaciones tendrán sobre nosotros un poderoso efecto de transformación. No importa cuánto duren: después ya no seremos la misma persona. Las luchas de poder son otra característica de este Tránsito, puede ser que intentemos controlar o dominar a nuestra pareja, generalmente para impedirla de actuar de manera amenazante o hiriente para nosotros.
O También podemos relacionarnos con alguien que quiera controlarnos, ya que cuando Plutón pasa por esta zona del mapa, la cuestión de quien ejerce el poder en la relación adquiere prioridad, y quizá nos demos cuenta de que si no llevamos las riendas, no nos sentimos seguros. En cualquier de los dos casos, hay un desequilibrio de poderes y es necesario aprender a compartir y cooperar realmente. La cosa funcionará de dos maneras: que los otros actúen como agentes de transformación y cambio para nosotros, pero también nos encontraremos en situación de ayudar a otros en momentos de transición y de crisis.
Cuando Plutón se mueve por la Casa 7, podemos sentirnos atraídos por grupos o actividades relacionados con el cambio o la reforma de diversos aspectos de la sociedad. Este podría ser un uso positivo de este Tránsito, siempre y cuando no sucumbamos a extremos destructivos en nuestros intentos de demoler antiguas estructuras para dejar paso a las nuevas.
 
 

Plutón en casa 8

 
 
A la Casa 8 se la considera frecuentemente la Casa “de los valores de los demás”, y se refiere a la forma en que nos conducimos con el dinero y los recursos que se comparten en el matrimonio, en las relaciones de intimidad o en empresas comerciales y de negocios. En el nivel más concreto, el Tránsito de Plutón por esta Casa puede indicar que nos veremos profundamente cambiados o afectados como resultado del dinero o los recursos materiales de otra persona. Por ejemplo, varios individuos se casaron o iniciaron, en el momento de este Tránsito, una relación de intimidad con una persona adinerada, con lo cual su status material sufrió un cambio importante.
Además puede traer, en la relación con la pareja, luchas de poder centradas en lo que se ha de hacer con el dinero o con otros recursos compartidos. La Casa 8 se refiere también a los problemas de impuestos y herencias. Si hemos defraudado gozosamente el fisco, cuando Plutón llega en Tránsito en la Casa 8 podemos encontrarnos en dificultades con el gobierno. Pero también es posible que recibamos una herencia que modifique o mejore considerablemente nuestra seguridad material.
Sin embargo, en el caso de que Plutón forme aspectos tensionados con otros planetas en el mapa natal, puede haber complicaciones en cuestiones de herencias o conflictos con otras personas por culpa de un testamento o legado. Sin embargo, resolver los problemas emocionales que en este momento pueden derivarse de las cuestiones de dinero podría ayudarnos, en última instancia, a ahondar en nuestro conocimiento psicológico de nosotros mismos.
Por ejemplo, quizá necesitemos aprender a prescindir de la “gratificación instantánea” y a tolerar la frustración de nuestros deseos y necesidades; pero, además de esto, es posible que nos haga falta considerar por qué creemos necesitar determinadas cosas materiales. Los problemas que se relacionan con el dinero, el apego y la responsabilidad están siempre íntimamente conectados. El rótulo de “los valores de los demás” aplicado a la Casa 8, puede extenderse más allá de los recursos monetarios para incluir el sentido de los valores en general: aquello en que los demás creen, lo que les es querido o lo que consideran importante en la vida. Mientras Plutón transita por la Casa 8, un encontronazo con las creencias y los valores de otra persona nos puede cambiar o transformar espectacularmente.
Al expandir o alterar nuestra forma de entender la vida para adoptar una filosofía y una visión nueva del mundo diferentes, morimos simbólicamente tal como éramos y volvemos a nacer. Sin embargo, este Tránsito puede indicar batallas y conflictos por el poder con otras personas, en los que nuestra escala de valores y nuestra visión del mundo se enfrentan con las suyas. Será más probable que esto suceda si Plutón forma una Oposición con cualquier de los planetas natales en la Casa 2, o una Cuadratura con algún planeta en la Casa 11 (de los amigos, esperanzas, deseos, metas y objetivos).
La Casa 8 -de la intimidad- revela también algo sobre la naturaleza de nuestra expresión sexual. En la relación sexual dejamos al descubierto y compartimos partes intimas de nosotros mismos que normalmente mantenemos ocultas. Y es mediante la sexualidad cómo podemos alcanzar, aunque que sea un fugaz momento, una completa unión física, emocional y espiritual con otra persona. Cuando Plutón recorre la Casa 8, podemos esperar cambios en la expresión de nuestra sexualidad, o experiencias que, en esta esfera de la vida, tendrán sobre nosotros una influencia profunda o devastadora.
Plutón intensifica cualquier parte del mapa por donde transita, y en algunos casos, este Tránsito puede señalar el despertar de nuestra sexualidad de una manera inimaginable. Este Tránsito puede ayudarnos a derribar ciertas defensas que nos han impedido relajarnos y entregarnos sexualmente en plenitud. Sin embargo, puede producirse también la situación inversa, aunque sea temporalmente. La Casa 8 denota también nuestra relación con lo que las filosofías del esoterismo llaman “el plano astral”, un nivel de existencia en el que se reunen y circulan emociones y sentimientos aparentemente intangibles, pero de todas maneras poderosos. Cuando Plutón transita por esta Casa nos volvemos más sensibles a las corrientes ocultas en la atmósfera, abriéndonos a los sentimientos escondidos o inexpresados de quienes nos rodean.
Quizá se nos haga difícil en estos momentos aceptar las cosas, la vida o las personas por sus apariencias; sentimos, en cambio, la necesidad de escarbar por debajo de la superficie de nuestras relaciones y de nuestras interacciones con los demás, para ver con claridad qué es lo que realmente sucede en el nivel más sutil o más profundo. El Tránsito de Plutón por su dominio natural quizá no sea una época fácil, y es probable que en algún momento nos sintamos profundamente deprimidos o nos encontremos aprisionados en nuestro propio infierno personal, un submundo de emociones y sentimientos intensamente perturbadores. Pero no podemos olvidar que Plutón no sólo tiene el poder de destruir la vida, sino también el de crearla. Como Inanna, condenada a muerte en el reino de Ereshkigal, también este Tránsito lleva consigo la posibilidad de volver a levantarnos renacidos y transformados.

Plutón en casa 9

 
Durante los años en que Plutón permanece en Tránsito por esta Casa, toda nuestra visión del mundo -la forma en que percibimos la vida y el cosmos en general- se verá sometida a importantes reajustes. Es probable que hasta el momento de este Tránsito hayamos tenido una religión o un sistema de creencias que nos funcionaba bastante bien, sirviéndonos de marco de referencia para ver e interpretar la vida. Sin embargo, cuando Plutón entra en la Casa 9 y transita por ella, los sistemas de creencias y la afiliación religiosa que profesamos se verán sometidos a un cuestionamiento. Lo que antes nos daba una sensación de significado o de propósito ya no nos parece adecuado.
Lo que adorábamos y respetábamos como verdad queda sujeto a cuestionamiento y ya no nos parece absoluto. En pocas palabras, el Tránsito de Plutón por la Casa 9 suele significar la muerte de nuestro sistema de filosófico o de valores. La pérdida de una filosofía o de una religión puede ser una experiencia demoledora. Los sistemas de creencias y los preceptos religiosos nos ayudan a vivir, permitiéndonos tomar decisiones sobre la manera más adecuada de actuar o de conducirnos en diferentes situaciones.
Cuando ya no vemos la validez de nuestra filosofía y ésta, por la razón que fuere, deja de servirnos, la sensación es que ha desaparecido el suelo bajo nuestros pies. Ya no tenemos orientaciones ni reglas concretas que nos permitan juzgar ni establecer la que está “bien”. El Tránsito de Plutón por la Casa 9 despierta la necesidad de explorar en profundidad el significado de la vida. Si antes no hemos sentido nunca esta “llamada”, si nos hemos conformado con las creencias recibidas y con una vida sin exigencias, este Tránsito activará al “buscador” que hay en nosotros. Mientras Plutón se mueve por esta Casa, seguiremos en busca de la filosofía o sistema de creencias que nos ayude a encontrar sentido en la existencia y orientación para nuestra vida; y seguiremos rechazando diferentes filosofías con la esperanza de hallar la que mejor nos funcione, con el ánimo plutoniano de “desgarrarlas en pedazos” para encontrar la esencia o el sentido que ocultan.
Este Tránsito puede significar también que nos obsesionemos con nuestra nueva religión o nuestro flamante credo y nos sintamos renacer en la nueva fe, sea ésta cual fuera. Y hasta podemos caer en la trampa de creer que lo que hemos encontrado es la respuesta para todo y que a esta fe debería convertirse todo el mundo. Plutón moviliza intrigas, lealtades obsesivas y sentimientos intensos allí por donde transita, en la Casa 9, puede encontrarse atrapados en medio de fieras batallas en el seno del grupo o secta a que pertenecen.
Y en algunos casos, durante este Tránsito podemos vincularnos con un culto o movimiento que sea blanco de persecuciones y prejuicios, tanto de otros grupos como de la corriente principal de la sociedad. También podemos encontrarnos a Plutón cuando andamos de viaje, durante este periodo los viajes pueden ser causa de de muertes y renacimientos psicológicos. Mientras viajamos, atraemos experiencias que nos causarán efectos profundamente renovadores, o conoceremos a personas que ejercerán una gran influencia en nuestra vida. La Casa 9 abarca también las actividades de escribir y publicar. Si durante este periodo escribimos, nos encontraremos de alguna forma con Plutón. El hecho mismo de escribir puede ser vivido como un reto o un combate, o bien lo que escribimos puede tener un efecto profundo sobre el dominio o la disciplina con que nos hayamos comprometido. Que haya problemas, y bien enmarañados, con los editores.

Plutón en casa 10

 
 
 El Tránsito de Plutón por la Casa 10 es muy poderoso, y no sólo afecta a nuestros objetivos en lo referente a la carrera, sino que nos ayuda a llegar a una comprensión más profunda de quiénes somos y por qué estamos aquí. Esto puede suceder de varias maneras diferentes. A medida que se aproxima a la Cúspide, es probable que nos sintamos cada vez más insatisfechos con el trabajo que tenemos, hasta el punto de cuestionar incluso nuestra misma profesión. ¿Es realmente adecuada para nosotros?
Allí por donde transita Plutón es donde derribamos, alteramos o destruimos las circunstancias existentes para crear otras nuevas. No todos tendremos esta experiencia, pero si eso sucede, este Tránsito indica con frecuencia que estamos en mejores condiciones que nunca para seguir el tipo de carrera que sentimos como más válido o adecuado para nosotros. Hay personas que sienten una “llamada” que las lleva a escoger su verdadera vocación, o bien que descubren por primera vez en la vida cuál es su ambición. En algunos casos, puede pasar que durante este Tránsito se nos impongan contra nuestra voluntad cambios de trabajo o de profesión, ya sea porque nos despidan o por otra circunstancia semejante. No importa cómo suceda, Plutón encontrará la manera de introducir algún cambio en este dominio de la vida.
Es frecuente que Plutón movilice problemas centrados en el poder. Algunas personas que ascendieron a cargos de mayor influencia dentro de su esfera laboral durante este Tránsito planetario que, al conferirles mayor autoridad sobre otras personas, era como si les diera la oportunidad de explorar más a fondo cómo manejar con prudencia el poder. Plutón provoca intrigas y luchas de poder en cualquier Casa por donde transite, y a medida que va recorriendo la Casa 10 podemos vernos enzarzados en más conflictos de los habituales con nuestros colegas, jefes o empleados
. Estos conflictos de poder entre nosotros y nuestros padres que han quedado sin resolver reaparecen disfrazados de pugnas con figuras de autoridad o con nuestros colaboradores, y es necesario que hagamos una reevaluación de cualquier motivación oculta o subyacente que esté alimentando nuestra ambición y nuestra necesidad de poder o de éxito mundano. De una manera o de otra, durante este Tránsito Plutón encontrará el camino para introducirse en la situación laboral. Puede pasar que nuestro jefe se muera, se vaya o sea reemplazado por otra persona. También puede suceder que estemos trabajando en algo que haya que mantener en secreto, o promoviendo una causa para reformar instituciones sociales anticuadas o superadas.
Este Tránsito también puede significar que nos interesemos hasta la obsesión por algún trabajo tipo plutoniano (como la medicina, la psicología,  o ciencias que requieren investigación, periodismo, etc.) comenzado durante este periodo. Si no se ejerce cierta discriminación, algunas personas al pasar por este Tránsito pueden provocar un escándalo público y sufrir la consecuente humillación o degradación profesional. Durante este periodo puede ser apropiado perseguir ávidamente un objetivo, pero es más seguro jugar limpio y ajustarse a las reglas.
También la influencia transformadora de Plutón puede ayudarnos a aclarar problemas difíciles o a disolver bloqueos entre nuestra madre (o padre) y nosotros. Quizá no seamos capaces de expresar, en una confrontación directa con ella -o con él-, todo lo que sentimos o lo que quisiéramos decir, pero aun así podemos elaborar los problemas pendientes con el progenitor “interno” si contamos con la ayuda de un terapeuta o encontramos alguna manera de hacerlo nosotros solos.

Plutón en casa 11

 Es frecuente que el Tránsito de Plutón por la Casa 11 se revela en problemas relacionados con la amistad. En su aspecto positivo, puede indicar vínculos profundos e importantes, que perduran durante muchos años y resisten incluso a periodos de separación y cambios. Pero el Tránsito de Plutón por esta Casa también sugiere complicaciones en este dominio. Aunque durante esta época podamos llegar a valorar muchísimo la amistad, también es posible que tropecemos con dificultades.
Quizá revivamos y proyectemos en nuestros amigos los complejos y problemas psicológicos que venimos acarreando desde de la infancia. Tal vez nos sintamos sumamente enojados, dolidos, ofendidos, celosos o competitivos o rivalidades sexuales que pueden sovacar una amistad. En algún momento de este Tránsito es probable que tengamos la sensación de que un amigo o un grupo de amigos en el que confiábamos nos abandona, o tal vez seamos nosotros quienes volvamos la espalda a nuestros viejos amigos, si intentamos controlarlos y dominarlos por temor de que, de no hacerlo así, pueden dañarnos o hacernos sufrir. O, si sentimos que un amigo intenta controlarnos o dominarnos, es probable que intentemos liberarnos de esa relación.
Cuando Plutón está en esta Casa, algunas amistades llegan a su fin, porque ya no nos sirven o son negativas, o porque la otra persona ya no está en nuestra misma longitud de onda. Un amigo intimo puede irse a vivir lejos o morir, removiendo dolor, cólera, culpa y otros mil problemas psicológicos que es preciso que afrontemos y elaboremos. También significa la formación de amistades nuevas que pueden tener sobre nosotros un efecto profundamente transformador. Los amigos pueden ser catalizadores que nos aportan el cambio, presentándonos ideas nuevas o introduciéndonos en grupos que alteren toda nuestra visión de la vida.
Allí por donde pasa, Plutón profundiza: en la Casa 11, nos pide que examinemos más de cerca nuestras razones para hacer amigos, y los motivos profundos o secretos que podamos tener para entablar amistad con tal o cual persona. Este Tránsito puede enriquecer nuestra apreciación del valor, el significado y la importancia de la amistad. Pero generalmente esto sólo se logra después de que la relación ha sido sometida a alguna especie de prueba. Aparte de los círculos de amigos, durante este periodo un grupo de naturaleza política o humanitaria puede servir para que nos liberemos de las fronteras del yo y podamos abrirnos de una manera nueva, sin embargo, también puede ser motivo de miedos y dificultades. Profundos complejos emocionales y temores no resueltos de la primera infancia (o de vidas pasadas) pueden aparecer en las situaciones de grupo.
Quizá nos encontremos excepcionalmente incómodos o perturbados en un contexto de grupo, o bien tengamos miedo de que el grupo no nos acepte. Con Plutón, podemos proyectar sobre un grupo la fuerza destructiva de este planeta, y en este caso nos sentiremos como si uno de los miembros del grupo o el grupo mismo estuviera tratando de destruirnos. Investigar por qué atraemos sobre nosotros este tipo de proyecciones puede ayudarnos a alcanzar un entendimiento psicológico más profundo de nosotros mismos.
Quizá pasemos por un periodo de soledad y aislamiento hasta que podamos llegar a una comprensión más honda de nuestra relación con la humanidad y con los demás en general. Y a la inversa, habrá gente para quien este Tránsito coincide con un avance espectacular, un momento en el que nos damos cuenta de nuestra conexión con el resto de la creación. Esto puede alentarnos a ingresar en grupos que estén al servicio de la evolución de la sociedad y del planeta en general, o que promuevan el bienestar de aquellos a quienes, en nuestro sentir, se está tratando de forma injusta.
La Casa 11 se refiere también a nuestras metas u objetivos en la vida, y a los ideales que queremos realizar en el futuro. Al término del Tránsito de Plutón por la Casa 11, nuestra dirección y nuestro propósito en la vida se habrán alterado de forma significativa. Los objetivos que antes considerábamos importantes o deseables quizá no nos sigan pareciendo lo mismo. A medida que nuestros objetivos e ideales cambien, cambiará también nuestra elección de amigos y de grupos.
 

Plutón en casa 12

 
La tarea de Plutón en Casa 12 consiste en llevar a la conciencia aquellas partes de nosotros mismos que son débiles, las que permanecen ocultas o están subdesarrolladas, de modo que el yo puede afrontarlas e integrarlas en su propia identidad. En otras palabras, tenemos la oportunidad de descubrir y establecer una relación con aquellos aspectos de nuestro ser que hasta este momento hemos negado o reprimido.
Freud fue el primero en percibir el inconsciente como un almacén de todo lo que hay de primitivo, malo o antisocial en nosotros. Sin embargo, el inconsciente no se limita a ser un almacén de impulsos negativos: también contiene potencialidades positivas que aún esperan ser plenamente reconocidas. Cuando transita por la Casa 12, Plutón conspira de todas las maneras posibles para hacer que nos enfrentemos con aquellas partes de nosotros mismos de las cuales siempre hemos huido. Durante este Tránsito, atraemos hacia nosotros circunstancias y acontecimientos que nos obligan a mirarnos interiormente para descubrir quiénes somos realmente.
Pero recuperar las partes que nos faltan no siempre es una tarea cómoda.
En nosotros hay algo que aún sigue creyendo que reconocer nuestros sentimientos de hostilidad o nuestra sexualidad significa perder el amor de los demás y, por consiguiente, poner en peligro nuestra supervivencia. Y no menos aterrador es aceptar nuestras potencialidades positivas. Si reconocemos plenamente nuestros talentos, recursos y habilidades latentes, tendremos que cargar con la responsabilidad de hacer algo por cultivarlos. Negarse a saber es una manera de no asumir responsabilidades por lo que podríamos encontrar. Y sin embargo, proceder así significa que seguimos siendo personas a medias, incompletas y sin realizar.
Nos guste o no, el objetivo de Plutón en Tránsito por la Casa 12 es ayudarnos a redescubrir aquellas partes de nosotros mismos que hemos negado, de modo que cuando Plutón llega al Ascendente podamos emerger renacidos, en un contacto más completo que nunca con el ser que somos, y dispuestos a expresar más abiertamente nuestra recién descubierta personalidad. Al pasar por la Casa 12, Plutón no sólo moviliza a cualquier planeta con que forme aspectos por Tránsito, sino que también nos da la oportunidad de transformar y regenerar la forma en que hemos usado o expresado ese planeta. Además, Plutón tiene una impresionante capacidad para reactivar problemas de etapas anteriores de la vida que aún no tengamos del todo resueltos. Esto puede suceder muy concretamente bajo la forma de una reaparición de personas del pasado con quienes nos ha quedado algún asunto por resolver.
Sin embargo, no sólo personas reaparecen desde viejos desvanes; cualquier tipo de situación que quedó sin resolver en el pasado puede reaparecer con alteraciones tan leves que apenas si la disfrazan. Por ejemplo, un hombre que había tenido intensos enfrentamientos con su padre se encontró en la misma pugna por el poder con su jefe cuando Plutón en Tránsito por la Casa 12 formó una Oposición con su Sol natal en la Casa 6; dicho de otra manera, su complejo paterno volvió a aflorar en aquel momento por la vía de los problemas con su jefe. El Tránsito de Plutón por esta Casa actúa como una cámara de compensación; nos obliga a encarar problemas de los que en el pasado tal vez hemos huido, o que hemos dejado pendientes.
También puede pasar que revivamos intensamente viejos encuentros o experiencias por obra de los sueños que tengamos durante este periodo, como si los sueños estuvieran empeñados en que volvamos a tomar conciencia de problemas con los que todavía necesitamos enfrentarnos. Los miedos, complejos e inseguridades que son resabios de la infancia se ponen más nitidamente en foco durante esta época. A medida que Plutón recorre la Casa 12 y forma aspectos con otros planetas del mapa, nuestras primeras creencias y anunciados vitales van aflorando a la superficie por mediación de las sucesivas situaciones que vamos encontrando en la vida, e incluso de los sueños que evocan nuestros miedos y complejos más profundamente arraigados.
Como ya dijimos, este Tránsito nos lleva a enfrentarnos con los “fantasmas” del pasado mediante experiencias actuales, crea el caldo de cultivo ideal para lo que en psicología analítica se conoce como compulsión de repetición : la tendencia a seguir re-creando los primeros traumas y dificultades de la vida, quizá para resolverlos y elaborarlos lo mejor posible. Al enfrentarnos a nuestros complejos más profundos y resolverlos, nos sentiremos menos condenados a repetir incansablemente estos modelos en la vida. Este Tránsito nos ayuda a despejar y liberar la psique de la repetición inconsciente del pasado. Cuando Plutón llega por fin al Ascendente, podemos encarar la vida desde de un ángulo totalmente nuevo.
La Casa 12 puede estar asociada con una parte de la memoria aún más vasta que la herencia ancestral; me refiero a lo que Jung llamaba el inconsciente colectivo y que constituye la totalidad de la memoria no sólo del individuo, la familia o la tribu, sino de toda la raza humana. El inconsciente colectivo representa la suma total de la sustancia pensante de la humanidad. Cada célula de nuestro cuerpo lleva codificado dentro de si todo lo que ha sucedido antes de nuestra llegada a este mundo. En algún sentido, como lo muestra la Casa 12, estamos vinculados con el pasado y con la totalidad de la creación, y somos portadores de registros de experiencia que van muchos más allá de lo que hemos conocido personalmente.
Lo que escribimos, decimos, creamos, hacemos, soñamos o vivimos durante este Tránsito puede ser una expresión de nuestra sintonización con imágenes e ideas que circulan en el inconsciente colectivo. Durante este Tránsito es probable que tengamos que luchar con los aspectos menos agradables de la sombra colectiva, pasando por un periodo en que somos más susceptibles a las profundas corrientes oscuras o destructivas en la atmósfera que nos rodea. Podemos ser excepcionalmente sensibles a la ira y la hostilidad que haya en el aire, e incluso caer “presa” de estos sentimientos. Es decir que es posible que algunos de estos sentimientos no sean del todo nuestros, sino de personas que nos rodean: los absorbemos como si fuéramos una esponja o aspiradora psíquica.
Con Plutón en Casa 12 puede ser incluso que seamos “usados” como agentes de transformación o de cambio social, abrazando alguna causa mediante la cual convertimos en realidad la tendencia plutoniana a destruir lo gastado para construir luego estructuras nuevas y más auténticas. A medida que tomamos conciencia de nuestra unidad con el resto de la vida, se incrementa también nuestra motivación para servir y ayudar a los demás en algunas instituciones como hospitales, prisiones, escuelas, bibliotecas, museos. Cuando Plutón transita por la Casa 12 puede pasar que trabajemos en la remodelación de instituciones anticuadas, haciendo desaparecer lo viejo o moribundo para hacer lugar a lo nuevo.

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